martes, 18 de octubre de 2016

LA ECOTASA EN LANZAROTE

El calentamiento global, los efectos invernaderos que eso conlleva, las movilizaciones contra tratados internacionales que meten en peligro la salud humana y el medio-ambiente han hecho que - desde las instituciones y no solo - se abran debates sobre la salvaguardia del medio, de nuestro territorio y de todo ser vivo que se encuentre en él.

En ese mismo periodo Lanzarote se ha visto reconocida como Destino Turístico Sostenible y ha entrado a formar parte del proyecto Geoparque. Es inevitable, por lo tanto, que se implante - también en nuestra isla - el debate sobre si es o no necesario adoptar medidas que protejan el territorio al mismo tiempo que sensibilizan sobre cuestiones medioambientales.

La isla de Lanzarote no tiene fuentes de agua al haber (por ejemplo) escasez de lluvia; el agua que se usa es la que proviene del mar. Los turistas que vienen a la isla están informados sobre la necesidad de hacer un uso responsable del agua, al igual que de la luz y sobre todo de los residuos. 

El Cabildo de Lanzarote, fue una de las primeras instituciones nacionales de carácter local a plantearse la posibilidad de un impuesto ecológico. Era el año 2004 y el único precedente era un proyecto de las islas Baleares que interesaba a toda la comunidad autonómica y no solamente a una parte del territorio. En 1991 Lanzarote empezaba a interesarse de las consecuencias sobre su territorio del fuerte crecimiento turístico y la consecuente presión ambiental. Las iniciativas tomadas en aquel entonces hicieron que la UNESCO nombrara a la isla como Reserva de La Biosfera en 1993. 

El constante interés para la salvaguardia de un territorio frágil desde el punto de vista geo-morfologico y ambiental es entonces parte del ADN de esta isla. Es natural, entonces, el querer salvaguardar el patrimonio natural de una isla que ve como la afluencia turística crece a un ritmo impresionante. A más turistas más desgaste, y el impuesto ambiental es - a mi aviso - un tema que debería ya ser tratado con un mayor interés a nivel institucional. Lo que se recaudaría gracias a la "ecotasa" se re-invertiría en la protección del medio. Y paralelamente a la ecotasa, sería interesante fomentar iniciativas que promuevan la participación ciudadana para concienciar no solamente a los turistas sino también a los residentes - la importancia de salvaguardar un patrimonio natural único y especial.


No hay comentarios:

Publicar un comentario