jueves, 7 de julio de 2016

OCIO Y RELAX JUNTOS EN PLAYA BLANCA

En el último artículo os he hablado de Puerto Calero, puerto deportivo en un enclave único y peculiar. Ahora os voy a hablar del segundo puerto deportivo de la isla de Lanzarote: Puerto Marina Rubicón.
100_2054Mientras que el primero es un pequeño pueblo en sí, el segundo se encuentra en el territorio de Playa Blanca; esto significa también que la localidad turística sureña tiene dos puertos: el muelle que une la isla de Lanzarote a la de Fuerteventura y el puerto deportivo del que os voy a hablar.
Hasta hace unas décadas, Marina Rubicón era una playa en toda regla; tras el boom turístico que conoció la isla este espacio se fue transformando hasta convertirse en centro comercial y deportivo. Aquí puedes encontrar una gran variedad de embarcaciones amarradas, y una infinidad de comercios y locales: bares, restaurantes, heladerías y cafeterías. También puedes encontrar un pequeño centro comercial de dos plantas recién reformado: la planta baja llena de tiendas de ropa y calzado mientras que la planta alta es un centro de ocio, con sus pistas de bowling y  su parque de bolas infantil.
Es un centro relativamente tranquilo, donde puedes relajarte disfrutando de unas bonitas vistas mientras vas de compras o tomas algo. 
Dos días a la semana, los miércoles y los sábados, se llena de gente de toda la isla, sobre todo turistas, que llega hasta este pequeño puerto deportivo para visitar su mercadillo, cuya mayoría de stands vende productos de artesanía, ya sea local o internacional, además de una gran variedad de productos de la isla: vinos, quesos y aloe vera.
Si quieres desayunar12792238_1065461853504303_5713668106694880690_o y disfrutar de la brisa de las primeras horas del día, el sitio perfecto es – sin lugar a dudas – la pastelería Damien. Ubicada dentro del nuevo centro comercial, justo a la entrada del puerto deportivo,  te ofrece una gran variedad de bollería y repostería casera, recién hecha. Abre todos los dias desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. Disfruta de un buen café, un zumo natural y degusta sus productos frescos de panadería.
Pasear por las callejuelas del puerto es algo que regenera la mente y el espiritu, mientras disfrutas de vistas únicas a la Montaña Roja y a la costa de Papagayo.
Llegada la tarde puedes disfrutar de unos deliciosos y refrescantes cockteles en uno de sus varios pubs, entre ellos el Bar One o el Blue Note; en este último disfrutarás del ambiente típico de los años 80, musica en vivo incluida, saxofonistas y músicos locales que harán disfrutar de tus veladas.
Y si quieres comer bien, con una optima relación calidad-precio te aconsejo La Petite Marmitte, donde las carnes y los pescados deliciarán tu paladar.

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